Comisiones de la Verdad en América y no en España

A mediados de este año 2014 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha hecho público un informe titulado Derecho a la Verdad en América en el que ofrece un estado de la cuestión a fin de seguir impulsando procesos de “esclarecimiento, investigación, juzgamiento y sanción de los casos de graves violaciones de derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario por parte de los Estados”, así como de “particulares que operaron con apoyo, tolerancia o aquiescencia del Estado, y miembros de grupos armados ilegales”.

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Un comentario sobre “Comisiones de la Verdad en América y no en España

  1. Estimado Bartolomé:

    Recibe afectuosos saludos desde Perú, donde estamos muy complacidos por tu cada vez más tangible recuperación, así como por la reciente aparición de tu nueva bitácora personal en Internet.

    Precisamente, relacionado al contenido de tu reciente artículo respecto de las «Comisiones de la Verdad en América y no en España», existe en este momento en Perú un debate a propósito de una pretendida investigación, emprendida por la Procuraduría Antiterrorismo del Ministerio del Interior (basada en un informe de la Dirección contra el Terrorismo de la Policía Nacional del Perú – DIRCOTE), respecto de los gestores de una obra teatral, estrenada en octubre de 2014, titulada “La cautiva” (del autor Luis Alberto León y dirigida por Chela de Ferrari) por el presunto delito de apología contra el terrorismo.

    El pretendido despropósito ha recibido una serie de críticas y ha merecido un oportuno pronunciamiento por parte del Ministerio de Cultura, quien ha calificado dicha obra teatral “como una creación de carácter cultural, pues a través de una representación ficcional, inspirada en un hecho que forma parte de nuestra historia reciente, promueve un encuentro de reflexión entre artistas y espectadores, con el fin de estimular la formación de una ciudadanía cada vez más participativa y democrática”.

    Situaciones como ésta ponen de manifiesto aún el largo camino que tenemos los peruanos para no olvidar un pasado que aún nos interpela crudamente y que debemos asumir con todo lo que – en términos éticos – ello implica. En este sentido, como ha expresado recientemente Salomón Lerner Febres, Ex Presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, a propósito de la excelente exposición fotográfica titulada Yuyanapaq (“Para recordar”): “No se buscaba el regodeo en el horror. Por el contrario, antes que una visión sensacionalista sobre las dos últimas décadas del siglo XX, se consideró que mostrar las imágenes sobre aquel periodo tenía un propósito ético fundamental: no olvidar, no repetir lo ocurrido y volcar nuestras energías hacia la solidaridad y la justicia, sobre todo frente a quienes más habían sufrido por la irracional violencia entre compatriotas”.

    Afectuosos saludos y los mejores deseos en tu recuperación.

    Atentamente,

    Humberto Cordero Galdós

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