Reconocimiento de Nacionalidad Vasca en la Constitución Española

Concluyo. A estas alturas de mi intervención, se habrán dado ustedes cuenta de algo. El argumento de que no me corresponde hablar de futuro es una excusa. No tengo receta que brindar. Y sólo soy un voto, un voto en Europa, en España y en Andalucía, no en el País Vasco. Mi sufragio no tiene nada que decidir sobre constituyencias internas ajenas. Si participo, es por el detalle de su invitación. Sólo me resta ofrecerles disculpas por no haber hablado con exactitud del presente, sino de un presente virtual. Me admitirán que lo es de una virtualidad constitucional, la que hoy por hoy todavía tenemos, aunque poco menos que dilapidada, para alcanzar a convivir confederativamente entre pueblos formados por nacionalidades en gran parte compartidas y solapadas. Con tantas experiencias vividas, buenas y malas, óptimas y pésimas, conviene recordar que estamos en el siglo XXI y no en el XIX. Valga esto desde luego para la foralidad y para su mayor potencial, el de la nacionalidad interforal.

Leed lo que antecede: Reconocimiento de nacionalidad vasca en la Constitución española

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